domingo, 10 de junio de 2007

Mi vida sin mí: enseñanza bilingüe

Las personas bilingües me dan una envidia terrible. Supongo que a todos los estudiantes de idiomas les pasará lo mismo. Claro, es que tú te pasas X años estudiando un idioma extranjero como una loca y de pronto aparece un niño canijo que sabe más que tú. Uf, dan ganas de estamparlo contra el suelo. Además, también existen los típicos casos de personas cuyo padre es alemán, su madre japonesa, han vivido en Inglaterra diez años, en Barcelona otros diez y acaban sabiendo cinco idiomas, si no más. Pues vale, mis padres son de Madrid y en Madrid he vivido toda mi vida, así que ¡hala! a esforzarse.
Quizás por esto, por la capacidad de los niños pequeños para aprender idiomas (envidia, envidia, envidia), la Comunidad de Madrid (y otras también, supongo) ha implantado y está implantando programas bilingües en colegios públicos. No he encontrado mucha información en Internet, pero creo recordar que se trata de que algunas asignaturas se imparten en inglés y otras en español. Y yo ahora me pregunto: si todos los niños se nos vuelven bilingües, ¿para qué van a querer traductores? PELIGRO, PELIGRO. Con un poco de suerte la formación en el idioma extranjero es tan pobre como he oído y no nos dejan en paro. Me estoy refiriendo sobre todo a los traductores de inglés porque casi todos los centros bilingües enseñan en este idioma, así que los demás estáis salvados.
Por una parte pienso que genial que los niños aprendan perfectamente otro idioma. Si yo tuviera hijos eso seria lo que querría para ellos. Por otra parte pienso, bueno, lo que he dicho antes, que no quiero quedarme en paro. De todas formas, dudo bastante de que los niños de estos colegios salgan bilingües de verdad (tengo poca fe en la enseñanza pública), más bien creo que adquirirán un nivel de idioma muy bueno, lo que también está bien. De este modo, las generaciones futuras seguirán necesitando traducciones de libros y audiovisuales puesto que el ser humano es vago y prefiere leer algo en su idioma que entienda bien a esforzarse en entender otra cosa en otro idioma que también domina pero no perfectamente (aunque esto implique el beneficio de aprender más). Yo misma los libros originalmente publicados en inglés me los leo en inglés, y las series americanas me las escucho también en original, pero algunas veces tengo unas ganas de leer y escuchar todo en mi idioma que no puedo con ellas. Pero bueno, me resisto porque sé que tengo que aprender mucho para dejar mal a esos niñatos bilingües prepotentes de seis años.

Así que, si la enseñanza bilingüe genera personas bilingües de verdad, ¿qué hacemos? ¿Saboteamos esos colegios (y los privados también, por qué no)? ¿O aceptamos la realidad y nos ponemos a estudiar otro idioma que no sea inglés (como chino, por ejemplo, que todo el mundo sabe que es la lengua del futuro)?
Habrá que reflexionar.

Ya termino este artículo. Un poco corto hoy, pero es que tengo que estudiar. Y encima he pillado un catarro… en junio, parece que lo hago aposta.

Irene Igualada Baeza

17 comentarios:

Olli Carreira dijo...

A mi también me dan una envidia terrible esos críos :D. Sucede algo parecido cuando conoces a un nórdico, que con sus sistemas de enseñanza, cuando salen de la secundaria hablan cinco idiomas sin despeinarme (En Islandia, por ejemplo, conozco a una chica que habla Islandés, Danés, Sueco, Noruego, Francés, Inglés y Español; y cuando digo que sabe me refiero a que los domina :s ).
En cualquier caso, ni creo que los niños formados en la enseñanza pública nos manden al paro (las cosas como son, la enseñanza pública en España JAMÁS será buena, never ever) ni opino que cualquier persona que sepa idiomas pueda traducir. Esa ídea es la que ha hecho que en los últimos años cualquier filólogo hijo de vecino se meta a traducir. Como en todos los sectores hay intrusismo, pero creo que a la hora de hacer una traducción de calidad (no me refiero a traducir el menú de un restaurante), las empresas buscan a traductores profesionales (te imaginas a un crío formado en el Espesistema educativo traduciendo "Las flores del mal"? inquientante...)

Saludos!

Olli

Igualada Baeza dijo...

No, hombre, Olli, no quería decir que los niñitos bilingües fueran a trabajar de traductores. Sino que si todo el mundo se hace bilingüe de inglés, ya nadie va a necesitar que le traduzcan libros, películas e instrucciones, por ejemplo. Quizás debería haber escrito eso para explicarme mejor.
Por cierto, en Suecia, ¿las cosas en inglés se traducen o no? Digo yo que algunas sí, ¿no?

Olli Carreira dijo...

Verás, en general se traducen. Por ejemplo, todo lo que va escrito, se traduce (aunque prácticamente el 95% de la población es bilingüe). Sin embargo, como tu has dicho la gente es cómoda en general, y prefiere leer las instrucciones en su idioma (si las instrucciones del video me vienen en inglés las leo porque no tengo más remedio, pero si vienen en ambos idiomas, prefiero español por pura pereza).
Sin embargo, todo lo audiovisual no se traduce, se subtitula y punto. Creo que eso sería mucho más bueno en nuestro país para mejorar el nivel de inglés que todas las clases bilingües del mundo (aunque probablemente los dobladores no estén muy a favor de esta medida) :D

Vane dijo...

Bueno... hola!

Primero decir que yo soy bilingüe... o más bien trilingüe (el gallego es una lengua, por mucho que se empeñen algunos en decir lo contrario). Y voy a hablar desde mi experiencia.

Va a sonar como las clases de Teoría de la Traducción, pero el traductor tiene habilidades que no tienen los bilingües... y lo digo por experiencia. Pues cuando vine del extranjero no estaba capacitada para traducir, al principio pq no era totalmente bilingüe, el español y sobre todo el gallego se me resisitían. Pero aún así, cuando ya le fui cogiendo el truco, no estaba capacitada para traducir. Ahora, después de cinco años de carrera, sí me considero capacitada. Por qué?

Pues primero por la experiencia, cuanto más se traduce, más rápido y mejor se traduce. En la carrera lo primero que aprendes, aunque después no siempre lo hagas, es que NO SE DEBE TRADUCIR PALABRA POR PALABRA, sino que hay que traducir el sentido, lo que quiere decir el texto... (por cierto desde aquí recordarles eso a los profes, que no todos traducimos igual y, por favor, no queráis que pongamos lo que vosotros pondríais!!! Que tenemos mentalidad propia, por faaavooor!!!)

Con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho!

Chickenlittle87 dijo...

La verdad es que yo me debato entre la envidia (por supuesto sana) y la admiración siempre que presencio a algún individuo o individua saltando de un idioma a otro, como el que cambia de canal de televisión.

Yo estoy con Olli y pienso que, más allá del odio e instinto asesino que se nos puede desatar al escuchar una mocosa de no más de 5 años hablando cualquier idioma mejor que nosotros que lo llevamos estudiando toda la vida, no nos afecta en absoluto en nuestra vida laboral.

Hace poco más de dos meses, me pegué una escapadita a Münich. Pues bueno, en el viaje tuve la suerte (o desgracia) de sentarme justo delante de una niña rubia, de no más de 7 años, de estas típicas repelentes que la cogerías de los pelos y no pararías de soltarle ostias. Hala, qué bruto que soy! En fin, pues si ya de por sí la niña no despertaba demasiadas simpatías que digamos, la muy hija de su madre hablaba español, alemán e inglés. Patéticos mis intentos de hablarle en inglés. La niña, la muy cabrona, que no entendía (o quizá, sí) que en mi desesperación por practicar inglés, no me importaba soportar sus bobadas, me respondió con cierta malicia y picardía "oye, chico, me puedes hablar en español, sabes? No hace falta que te esfuerces". Y así, mi acercamiento a la niña me sirvió única y exclusivamente para que me diera la tabarra (en español encima) las 2 horas de viaje. Y nada, resulta que la niña vivía en Málaga, su padre era español, su madre alemana y ella estudiaba en un colegio bilingüe inglés.Ahí es nada. Y claro, la niñita y sus papis se iban a Múnich -donde se reunirían con unos amigos polacos- para luego bajar hasta la cool Suiza y pasar unos diítas esquiando en los Alpes, oh yeah.

Anécdota aparte, y retomando el hilo inicial, no creo que el "bilingüismo" (sería también realmente interesante debatir si ésto existe) pueda quitarnos trabajo. En todo caso, viendo las escasas posibilidades laborales si nos aferramos al campo de la traducción, podríamos nosotros también explotar el fenómeno del intrusismo y acabar impartiendo clases en centros docentes. :P

He conocido y conozco personas "bilingües" y no están, under any circumstances, preparadas para ser traductores. Tal vez lo tengan más fácil, pero vaya, de ahí a considerarlos traductores, hay un trecho fofo.

A mí, en particular, me da la sensación, y me estoy desviando conscientemente del tema, de que esto de ser "traductor" es mucho más complejo que conseguir un título de la especialidad en la Soborna, Cambridge o Harvard.
No me cabe la menor duda de que la formación es importante, pero cada vez stoy más convencido -y sé que no puedo aportar ningún dato que ampare irrefutablemente mi tesis- de que ser traductor no depende tanto de la carrera, sino más bien de las actitudes y aptitudes del individuo.
Así, entran en la carrera gente que traduce, en mi opinión, mejor que muchos profesores y gente que sale tal y como entró: sin tener ni pajorela idea de cómo traducir.
Haber leído mucho, ser inquieto, tener un carácter crítico,etc, además de poseer ciertas cualidades innatas para el lenguaje, te ayuda de manera decisiva a la hora de desempeñar esta tarea. Así, la carrera, aún siendo muy importante, se convierte en algunos casos en un mero trámite para obtener un título que oficialmente te reconozca como traductor. Pero conseguir esto último, no te convierte en TRADUCTOR. ¿Puede uno aprender a ser poeta? Obviamente te puedes estudiar mil vuelos metafóricos, pero eso no te convierte en poeta, así como no es traductor el que se ha aprendido el Collins de la A a la Z.

Y esto viene a cuento del comentario de Olli. Y es que, mal que le pese a más de uno, "en casa del herrero", a veces, "cuchillo de palo".
Los filólogos se han mostrado, en un gran número de ocasiones,como excelentes traductores. Pero no sólo estos "hijos de vecinos", sino numerosos abogados y matemáticos, economistas y periodistas, cantantes y pintores de brocha gorda. Todos los que tengan "cultura" y un buen sentido de la palabra pueden llegar ser excelentísimos traductores. Y esto es, a mi juicio, una verdad aplastante. ¿Debemos asustarnos y desertar? Ni mucho menos. Todo lo contrario. Esto debe animarnos, en todo caso, a seguir formándonos para ser muy buenos en lo nuestro, y que nos diferenciemos del resto, de los "intrusos" en algo más que un título.

Anónimo dijo...

yeah, este chico tiene mucha razón

PAL dijo...

¡¡¡Miguelo como te expresas!!!
Cuando he empezado a leer yo también me he acordado de la mocosa repelente Sophie en el viaje a Munich. Menos mal que no nos la encontramos en el viaje de vuelta que si no...
Bueno tras esta pequeña introducción vengo a decir que no estoy nada de acuerdo con lo que dice el blog. Mis primos son políglotas(español, catalán, francés e inglés), se han criado en un colegio de pago (aunque no lo pienses la calidad de enseñanza de los colegios privados(de verdad, no los pseudo-privados o concertados) es brutal, ya que cuentan con los mejores profesionales) y este colegio (Liceo Francés de Barcelona para más señas) cuenta con profesores nativos desde los 3 años.
Así, los niños aprenden 3 ó 4 idiomas sin darse cuenta, de pequeños absorbiendo como esponjas lo que ven y de mayores estudiando asignaturas como historia en el 2º idioma que para ellos también es el "idioma-madre". Por ahora en mis primos no se ha despertado la vena traductora, pero si lo hiciera, ¿qué?, sería estupendo que uno de mis familiares siguiera mis pasos en el mundo laboral y gracias a la educación ofrecida por sus padres, el primer curso de TeI lo sacarían en un momento. Ellos sí que saben traducir(aunque los comentarios lo nieguen), sólo que les cuesta más trabajo porque no tienen la herramientas y porque la mitad de las veces no les salen las palabras porque las tienen tan asumidas que no tienen que pensarlas, y desaparecen de su mente. El otro día por poner un ejemplo se me olvidó en mitad de un examen la traducción de spokeman,después de llervarla viendo toda mi vida, y eso nos pasa a todos mil veces.
Bueno con todo esto quiero deir que ellos no nos van a quitar el puesto, no son traductores y si lo fueran pues ya está, hay que aguantarse, cabrea pero qué le vamos a hacer, en todos sitios nos vamos a encontrar con personas que seguramente estén mucho mejor preparadas para el puesto pero eso no quiere decir que sean mejores.

Otra cosa es vuestras críticas a la enseñanza pública. Mis padres son los dos profesores de primaria de colegios públicos (sí, de los que se sacaron sus oposiciones estudiando como cabritos), mis padres (y no es porque sean míos), se preocupan por ofrecer a sus alumnos la mejor enseñanza posible, por enseñarles a aprender y ayudar a que aprendan y se formen no sólo como pensadores, sino como personas y no sólo intelectualmente sino culturalmente. La idea del gobierno y de la Junta de crear colegios públicos biblingües, así como de introducir una 3ª lengua a partir de, no recuerdo bien, si de 3ª de primaria o desde el 3er ciclo, me parecen una iniciativas estupendas. Esto es como si criticáramos la introducción de centros TIC (entros que enseñan también a traves de nuevas tecnologías), eso no quiere decir que vayan a desaparecer los informáticos o los programadores, al revés eso evita que la gente sea una inculta funcional y que el tener conocimiento de lenguas permita crear una sociedad más aierta y comunicativa y con más posibilidades de avanzar.
Bueno retomando el 2º párrafo, eso de que la escuela pública no tenga calidad en la enseñanza es FALSO. Puede que haya profesores sin vocación que estén ahi para conseguir su sueldo, pero ya que se han esforzado en sacar unas oposiciones duras, ¿no creéis que es por algo?, ser maestro, como casi todo, es una vocación, no un sueldo a final de mes. Así que, antes de hablar, recordad a vuestros profesores, los que os enseñaron a leer y escribir en preescolar, los que os enseñaron las tablas de multiplicar en primaria y las primeras palabras en inglés, y la paciencia que tuvieron con vosotros. Después analizar la situación de hoy en día de los niños (lo tienen todo y la mitad de las veces los padres no reconocen que su hijo es un cabrito o un hijo puta con carné) y después me habláis y me decís que la enseñanza pública es una mierda. Si seguimos como hasta hace poco, sí que será una mierda, pero entre todos está el promover la multiculturalidad y la ciencia.

Olli Carreira dijo...

Cuando digo que la educación pública es una mierda (y no una mierda común, sino un truño apestoso y podrido de dimensiones pantagruélicas)no estoy atribuyendo la culpa a nadie. Probablemente el profesorado hace una labor encomiable con los fondos que tienen y con los cabroncetes que tienen que educar (y ahí incluyamos a padres y alumnos). Pero los datos son los datos. Según el último informe PISA (del año 2003) España se sitúa en el puesto 23 de un total de 29, de los países de la OCDE. De un total de 250.000 estudiantes españoles evaluados para este informe, sólo 10.000 obtuvieron un resultado óptimo. Los alumnos españole están por debajo de la media en lengua, ciencias y matemáticas. Y más datos: Finlandia, el 1º de la lista, gasta 16.000 euros por alumno en todo el periodo de educación obligatoria. España 14.000. No creo que una diferencia de 22 puestos se deba a 2.000 euros. Y ahora, que cada uno saque sus conclusiones, pero el hecho de que la educación es patética en España, a día de hoy, es una realidad innegable.

Un saludo

Olli

Chickenlittle87 dijo...

Bueno, yo también creo que la educación en España es muy, muy, muy mejorable. No sé si será como un "truño apestoso y podrido", lo cual sería hopelessly irrecuperable, pero sí mejorable.:P
Y donde tenemos que esforzarnos con más ahínco y tesón, según se deduce del estudio que Olli apunta, es en lengua (supongo que en idiomas también), matemáticas y ciencia. ¿Los culpables? Pues no me atrevería yo a señalarlos, pero bueno, supongo que es una combinación explosiva de alumnos, padres y profesores.
En el caso de los idiomas, y del inglés más concretamente, sí que creo que una golosa parte del pastel de la culpa se la lleva el sistema educativo, la forma de enseñanza del idioma.
No soy de esos que creen que los españoles –por capricho divino impuesto en los genes- seamos más negados para los idiomas que holandeses, portugueses o lituanos.
Lo que sí es cierto es que en cada país (o incluso, en cada región) se dan una serie de circunstancias que influyen decisivamente en que sus ciudadanos hablen más o menos idiomas. No es comparable el nivel de idiomas de España con el de Suecia, el de Andalucía con el de Cataluña, y si me apuráis, el de Fernan Nuñez con el de Benalmádena.
Hay países que por tener un idioma "fuerte" en el marco internacional, no han visto necesario potenciar el estudio de lenguas extranjeras. ¿Para qué va a estudiar un inglés español, cuando puede refugiarse en esos pubs, panaderías y markets exclusively british, que configuran esos minighettos linguístico-culturales en pleno corazón de las masificadas urbes costeras?
Países como el RU, Francia o la misma España no están en la misma situación que países como Croacia o Letonia, que cuando sus nacionales salen del país, si no hablan otro idioma, lo más que pueden hacer es comerse los mocos.
Podría parecer una razón un tanto baladí, pero no deja de ser significativo que estos países con unos idiomas más o menos conocidos y extendidos por el globo terrestre, sean algunos de los que menos índice de bilingüismo y conocimiento de lenguas extranjeras presentan.
Y claro, luego hay muchas diferencias en cuanto al tratamiento gubernamental y mediático que a los idiomas se les concede. En la mayoría de los países de Europa del Este, centroeuropa y países nórdicos, no hay tradición de doblar las películas y series de habla inglesa, que son indiscutiblemente la gran mayoría. A lo sumo, lo que hacen es subtitularlas.
¿Qué pasaría si en España desde niños nos tragásemos los simpsons, House, CSI o mujeres desesperadas en inglés? Pues pasaría que hablaríamos inglés mucho mejor que como lo hacemos ahora.
En España, en mi opinión, se hace demasiado hincapié en los aspectos gramaticales del idioma, olvidando el speaking o el listening, entre tantas otras cosas.¡Y claro, cómo queremos que la situación mejore cuando se margina apartados tan esenciales a la hora de estudiar una lengua extranjera?
El otro día, curiosamente, comentaba todo esto con una profesora de francés de la Universidad. Y bueno, ella me dijo que la gramática en francés era muy importante. Lo más importante. Que aprendiéndote muy bien la gramática francesa, podías ponerte a hablar sin demasiadas complicaciones. Pero claro, ni la gramática francesa es como la inglesa, ni la fonética inglesa es como la francesa.
El francés, salvo algunos diptongos y poco más, tiene una fonética intachable. El inglés, sin embargo, alberga gran cantidad de irregularidades. Entonces, si esta “anarquía fonética” no la combatimos a base de ejercitar mucho la lengua y el oído y todo lo dejamos en manos de la gramática, difícilmente nos podrán entender aunque ésta sea impecable.
Y claro luego está el hecho de que el francés se parece muchísimo al español. La forma de construir las oraciones, tanto en el discurso oral como en el escrito, es prácticamente idéntica, y por consiguiente,el esfuerzo mental es pequeñito. Luego cabe deducir que, sabiéndose la gramática al dedillo, es mucho más fácil palotear français.
No ocurre lo mismo con el inglés que, aunque es una lengua sencillita, no se construye “a las romances”, y por tanto, si uno no practica, está abocado al fracaso. Y peor se nos plantea el panorama con idiomas como el alemán, el chino o el árabe, si sólo nos centramos en la gramática.
No se trata de denostar al profesorado (como a los papis de PAL o al mío propio), que sin duda hacen todo lo que pueden para formar bien a sus alumnos, sino de que nosotros, habiendo detectado el problema, seamos capaces de liderar un nuevo enfoque educativo que lo solucione.
Ni mi padre consentirá jamás alternar sus listas interminables de vocabulario con "role plays", ni mi profesora de inglés del instituto cesará de hacerles creer a sus alumnos que “woman” se pronuncia como la famosa marca de chicles. ¡No le pidamos peras al olmo!

Anónimo dijo...

Me parece VERGONZOSO, que hableis así de la Educación Pública. En este país, como en todos, hay profesores, alumnos y padres excelentes, muy buenos y menos buenos pero lo que me parece bocharnoso es que solteis así vuestras "valoraciones" sobre la Educación pública y os quedéis tan panchos. Si en Finlandia son los 1º de la lista será porque no tienen nuestras leyes educativas que permiten que niños con 10 años que no saben ni leer pasen de curso, aunque el profesor se oponga firmemente. ¿De quién es la culpa?
Me NIEGO a pensar que para que se reciba una educación en condiciones tenemos que ser hijos de papaito, porque además me parece que es FALSO ( si no mirad las bajadas de notas de los alumnos de institutos públicos en Selectividad, al menos en Andalucia)
Además me resulta paradójico que definais así la educación publica (un truño apestoso y podrido de dimensiones pantagruélicas, sin comentarios) y os echeis a temblar por la posibilidad de que haya centros bilingües públicos, algo que bajo mi parecer, aportaría un buen empujón a la educación de este país. Además, por si no lo sabíais, parte de los profesores, tanto de los cursos preparatorios a otros profesores, como los que se presentan a las oposiciones este año para dar clase en secundaria, son licenciados en Traducción e Interpretación. Tengamos un poco de confianza en que la cosa puede salir bien, hay muchisimos profesores jovenes muy ilusionados en el proyecto. No lo echeis por tierra antes de que eche a andar. ¿O sólo los centros bilingües de pago van a ser los que puedan proporcionar una buena educación bilingüe?
La verdad es que estoy infinitamente agradecida a profesores que me han enseñado muchísimo y me han ayudado muchísimo y siempre he estudiado en colegios públicos como ahora estoy en una universidad pública (por la que abogo plenamente).
Lo que habría que hacer es exigir a estos políticos una reforma educativa de una vez en condiciones, y es que si somos Europa, ¿por qué no tener todos un sistema educativo secundario parecido? (Bolonia aparte, por supuesto)

Un saludo

Olli Carreira dijo...

A ver, por puntos:

1º.- Por mi parte, al menos, no estoy en contra de los centros bilingües. Es más, creo que es algo positivo, muy positivo para el desarrollo de las capacidades lingüísticas de los alumnos. De hecho, la única crítica que puedo hacer es que hayamos tardado tanto en ponerlos en marcha
2º.- Puede parecerse todo lo vergonzoso que quieras, y negarte a verlo, pero los hechos basados en datos son innegables. Nuestro sistema educativo está a la altura del de México o de Ucrania, países muy respetables, pero que quieres que te diga, creo que estamos algo más desarrollados que ellos, y que merecemos un sistema educativo mucho mejor del que tenemos. Haz toda la demagogia que quieras, pero nuestro sistema educativo es un pura y enorme MIERDA. Hecho: Los niños de quince años no saben resolver operaciones aritméticas básicas. Hecho: Las faltas de ortografía en los niveles universitarios provocan ya glaucomas a los pobres profesores que tienen que contemplarlas. Hecho: El puesto nº 23 de un total de 29 países. Somos el sexto por la cola. Escandalízate todo lo que quieras, pero en lugar de salir en defensa de los profesores, padres y alumnos a capa y espada, yo puedo afirmar basándome en DATOS, y con estos y sólo con estos afirmo que es necesario un cambio profundo en los tres participantes del sistema educativo: profesores (y estado), padres y alumnos.

saludos,

Olli

PS: Medidas para mejorar el sistema educativo: mayor autonomía de los centros, cheque escolar, cambios en el sistema de contratación, cambios en la formación universitaria de profesores, modificación de las leyes educativas para aportar mayor autoridad a los profesores, creación de un régimen disciplinario más estricto. Son propuestas lo que necesitamos. Y conciencia crítica, no tanta demagogia defendiendo a los padres y alumnos y profesores. Alguna culpa tendrán...

PAL dijo...

El que hace demagogia barata eres tú Oliver. Mirar tablas de resultados no es un determinante para declinar una balanza. Los datos son datos, están en las estadísticas del CSIC y del INE y centros similares y poco más. Pero en este caso hablamos de otra cosa, hablamos de personas. Supongo que sabrás a lo que me refiero a no ser que seas un ser asocial y que tu vida se reduzca a ver estadisticas y leer informes y libros, además de los apuntes de metodología de Manuel Marcos y de Lingüística. Las personas que conforman todo el entramado de la educación PÚBLICA en España y en el mundo son diferentes unas de otras, cada uno tiene unos intereses distintos y hacer que todos se muevan para conseguir un objetivo común (aprender en el marco de la igualdad y de una enseñanza de calidad) es necesidad de TODOS, incluidos padres, alumnos, profesores y toda la sociedad. Quizá tu te criaste en un colegio de pago, pero creo que las 2 universidades en las que recibes docencia son públicas, ¿me equivoco? Pues bien, los que te han y te están dando clase se han partido los cuernos para llegar a donde están y para que tú recibas la mejor educación posible dentro de sus posibilidades. Si tú te permites el lujo de no pasarte ni por la clase, ¿cómo pretendes que el profesor sepa dónde están tus dificultades y cómo poder solventarlas? Con esto no le quito la culpa a los profesores. Muchos de ellos han caído en la monotonía y para ellos quizá el enseñar no sea una motivación, quizá los cursos que tienen que hacer para conseguir los sesenios no son los más indicados y quizá no enseñen las necesidades de la sociedad actual, pero eso no es su problema, su problema puede estar en unas clases inmensamente pobladas, la falta de medios y poca libertad de movimientos.
El estado también tiene parte de culpa y no subestimes el poder de 2000 "míseros" euros, con ese dinero se pueden hacer muchas cosas en un colegio y si tan amigo eres de las cifras evalúa esas cifras de inversión en la educación con el número de niños por colegio y aula, con el número de niños en el país, el número de profesores por alumno, el número de profesores en el país y el PIB del país con la inversión realizada. Después de eso toma tus conclusiones.
Ann! otra cosa: no sé el conocimiento que tienes de México, pero si es el de las películas de Hollywood, vételo quitando de la cabeza. México no tiene nada que ver con el papel y los mexicanos que salen en las películas. México tiene un sistema educativo muy similar al de la Unión Europea. Sus cursos se asemejan a los impartidos aquí y la convalidación de asignaturas entre la UE con México es del 100% (cosa que muchas veces no ocurre con los países de la UE en los planes de movilidad Sócrates-Erasmus). Hacer medicina en México, aunque no lo creas, tiene una gran reputación en muchos sitios (y no estoy hablando en países subdesarrollados o en vías de desarrollo) y los doctorados en México son importantísimos a nivel internacional. Antes de hablar, o en este caso escribir, consulta con las gentes de México, muchas de las cuales dicen algo más que "manito" y "wey".
Ya creo que me he extendido mucho, asi que creo que voy a terminar abogando por una enseñanza de calidad y, por supuesto, PÚBLICA.

Olli Carreira dijo...

En primer lugar, no me tengo por un tipo especialmente asocial (si excluimos, claro está, estas dos semanas de exámenes en las que no tengo más remedio que recluirme entre cuatro paredes). Obviando esto, permíteme decir que soy un firme defensor de la enseñanza pública, y que estoy en contra de que la enseñanza se privatice, tanto a nivel básico como en secundaria. Igualmente opino que las universidades privadas no tienen lugar en un país como el nuestro, en el que se prima el bienestar de los ciudadanos por encima de todas las cosas, y donde las instituciones educativas privadas introducen un elemento discriminador en contra del principio de igualdad y bienestar para todos.

¿Sabes por qué puedo permitirme afirmar y pensar esto? Porque me he educado en un colegio de barrio, en dos institutos denominados por la administración pública “de alto riesgo” y “marginales”, y en dos universidades públicas. He estudiado gracias a becas del estado, y también gracias a mis buenas notas. Así que creo que parto de una buena posición moral para efectuar críticas.

En primer lugar, que defienda el modelo público no quiere decir que tenga que estar de acuerdo con el modelo actual que tenemos. Nuestro modelo es pésimo, y negarnos a observar este hecho sólo supone plantarnos en la política de la venda en los ojos: no miremos, que ya se solucionará. Pues por poco que te guste (comprendo que si tus padres son profesores lo que digo no te haga gracia) la educación de este país se parece más a la de un país tercermundista que a la de la octava potencia económica del mundo.

Si uso datos para apoyar mis postulados es, simple y llanamente, porque los datos no pueden ser discutidos. Te podrán gustar más o menos, pero son los que son. Y partiendo de esto, podemos hacer dos cosas: tu postura, que es cerrarse en banda ante las críticas. O la mía, que es denunciar y criticar un sistema educativo ineficiente, que necesita una mejora de la cabeza a los pies. Por supuesto que el sistema educativo supone pensar en personas, pero su gestión implica tener en cuenta números y datos objetivos.

Cuando he dicho que el sistema educativo es un “truño gigantesco y apestoso” lo hago en su conjunto. Y esto no define a sus componentes. Es decir, estoy seguro de que hay muchísimos profesores, administradores, alumnos y padres brillantes, que llevan a cabo un trabajo excelente en la labor educativa. Pero como afirma el dicho popular “el que se pica, ajos come”. El que esté seguro de hacer una buena labor, no debería sentirse aludido por mi crítica. Porque esta va dirigida a los profesores que sólo buscan un sueldo elevado sin preocuparse de sus alumnos, a los alumnos que se dedican a hacer la vida imposible a sus educadores y a sus compañeros, a los administradores políticos que hacen de la educación un instrumento más de política, y a los padres que desautorizan a los educadores, al mismo tiempo que envían al colegio a sus alumnos para recibir una educación que más tarde desautorizan.

Al plantear que estamos al nivel de Ucrania o de México, no pretendía desmerecer a estos países y a sus sistemas educativos (y si alguien lo vio así, me disculpo, pues no soy amigo de generalizar. Conozco muy de cerca la realidad de países como Cuba, supuestamente “tercermundista” y que cuenta con uno de los mejores sistemas educativos de Sudamérica y el Caribe). Lo que pretendo decir es que nuestras políticas educativas deben de tender a parecerse a la de los países nórdicos, y no a las mexicanas o ucranianas. Si alguien hace algo bien, quizá deberíamos aprender de ellos, y no arroparnos en un manto de soberbia y limitarnos a clamar afirmaciones del tipo “no, es que tienen más pasta”, “los guiris nos van a decir lo que tenemos que hacer” o “es que en España hacemos las cosas a nuestra manera” (afirmaciones reales que he tenido la “suerte” de oir).

Sobre lo que me comentas sobre el aspecto económico te indico: El informe PISA se basa, entre otros indicadores, en el gasto por alumno. Al ser un valor porcentual ponderado, permite llevar a cabo comparaciones entre diferentes países. En base a este valor se puede afirmar que nuestros camaradas finlandeses lo hacen mucho mejor (curiosamente, gastando menos dinero por alumno que nosotros, pagando menos que a nuestros profesores españoles, y obteniendo como resultado los mejores resultados educativos del mundo desarrollado).

Alguien podrá afirmar que todo se trata de una manipulación estadística, pero les invito a leer el informe (este, o cualquier otro bien fundado, como los emitidos por las instituciones que mencionas en tu comentario). La conclusión es que nuestro sistema educativo no funciona.

Y puesto que creo que compartimos, al menos, la visión de un modelo educativo público, estas son, a mi juicio, las medidas a tener en cuenta para mejorar la educación:

-Mejora de la formación de los profesores: Aumento del número de créditos de formación en el programa universitario, así como del número de practicas que estos realizan a cabo (prácticas que deberían suponer el 35% del programa total, y que deberían ser remuneradas adecuadamente).
-Sustitución del sistema de concurso de oposición para la contratación de los profesores. En su lugar, los colegios deberían de tener autonomía para la contratación de estos, en base a los méritos personales de cada candidato. Asimismo, puesta en marcha de un sistema de acreditación nacional de profesores de primaria y secundaria, similar al que ha instaurado el sistema ECTS/Bolonia para con los profesores universitarios.
-Cambio en el modelo de financiación de los centros. Vinculación de esta a los resultados, e instauración del cheque escolar, en sustitución de los criterios geográficos para admitir a un alumno en un determinado centro.
-Implicación de los padres en el proceso educativo, llevando a cabo reformas legislativas, si fuere necesario, en relación con la ley del menor.
-Endurecimiento del régimen disciplinario en los centros educativos. Mayores prerrogativas para el profesorado y el consejo escolar.

Con estas medidas se resolvería, por un lado, la falta de motivación del profesorado (sería necesario un mayor esfuerzo y dedicación para llegar a ser docente). Asimismo, los centros tendrían que hacer mayores esfuerzos para conseguir atraer alumnos (lo que conseguirían mediante la obtención de buenos resultados). Finalmente, un régimen disciplinario más adecuado y la implicación de los padres (incluso si es necesario mediante la vía civil – judicial), completaría el cuadrado administración-profesorado-alumnos-padres.

Y dicho esto, que siga este animado debate :D. Espero tu respuesta.

Saludos.

Olli

Xieta dijo...

Yo soy bilingüe, español/catalán, y traduzco INFINITAMENTE mejor del inglés que del catalán, y si no, ahí está mi expediente para demostrarlo, con varios puntos de diferencia entre una y otra nota.
Y pese a que estoy de acuerdo en que el sistema educativo público es mejorable, no creo que no pueda llegar a ser bueno, el problema es que al final los únicos que quedan en la pública son los que no tienen el más mínimo interés en la educación, y no presionan. Si en vez de salir en estampida hiciésemos fuerza... pero bueno, que ya se me ven los colores, si es que esto de educarme en la pública muy bueno no podía ser. A lo que íbamos.
El tema del doblaje y la subtitulación es el de siempre. Que en Grecia subtitulen Friends no significa que la población sea tan culta que no quiere doblajes, sino que tradicionalmente, por motivos económicos, o los que sea, se ha hecho así, y a la gente le parece alucinante que en España veamos a Robert De Niro hablando en español (las carcajadas en esa clase de teoría del cine en Salónica siguen en mi cabeza). Y como en España la tradición es dobladora, por más que ahora a los niños se les de una educación bilingüe, se va a seguir doblando. Si esto llega a afectar algún día, no creo que tarde menos de varias décadas, y para entonces ya estaremos disfrutando de los derechos de autor de nuestras traducciones a la sombra de un cocotero... (¿a que suena bien?)
En cuanto al resto de material traducido, nos vemos en las mismas. Hasta dentro de 20 años, estos niños no "entrarán" en la sociedad, y para entonces seguirán siendo una ridícula minoría respecto al resto de habitantes. ¡Que somos un país de lo más viejito!
Porque si a eso vamos, no habría academias ni cursillos de informática porque hace ¡¡¡¡¡10 años!!!!! que existe la asignatura en los colegios e institutos.
Además, dudo mucho que próximamente se vaya a decidir que para publicar un libro en España no hace falta traducirlo, o que los artículos de autores extranjeros se publiquen en inglés, o que en los congresos internacionales dejen de contratar intérpretes.
Puede que, si de verdad es un sistema eficaz (y ojalá lo sea, que nos quejamos de lo mala que es la educación pero cuando se anuncia una mejora la atacamos con uñas y dientes), algún día descienda la demanda y los derechos de autor sean menos porque se compren más copias sin traducir de los libros, pero la traducción tendrá que hacerse de todas maneras.

PAL dijo...

Olli, no quiero que pienses que estoy en contra de una reforma educativa. De hecho tu postur y la mía aunque parezca mentira, están más cerca de lo que crees, sólo que en algunos casos, tus críticas mordaces a lo Salsa Rosa, me parecen un poco fuertes, haciendo un poco de crítica (constructiva, no te lo tomes a mal), deberías suavizar un poco las formas.

Yo no me crié en un colegio público, es más yo me crié en un colegio concertado, donde hacerles la pelota y caer bien a los profesores, amén de mirar por encima del hommbro a la gente que no lleva nada de Tommy Hilfiger es la nota dominante. Yo era de las que caía mal a los profesores y a gran parte del alumnado, así que desde la otra perspectiva, se de lo que hablo. El caer bien a la tutora del curso era requisito fundamental para llevarte la matrícula, puesto que ella daba 2 asiganturas, tenía poder de influencia sobre los demás profesores y us notas eran aleatorias al grado de simpatía que te tuviera. Mi tutora me odiaba, pero aún así fui injustamente la 4ª de mi promooción (las 2 primeras fueron el ojito derecho de la profe, mientras la 3ª que necesitaba la matrícula se quedó en eso, la 3ª. Pero lo másinsólito fue ir a una clase de preparación de selectividad y que me soltara: "vete buscando otra carrera porque a traducción no entras". La mejor noticia que me dieron fue ver en internet un gran apto en la univrsidad de Córdoba en la primera promoción de TeI, y la cara que se le quedó cuando le dije que aunque las apuestas estaban en contra conseguí entrar en la carrera que yo quería.
Básicamente esa es la tesis que fundamenta mi apoyo a la educación pública. El favoritismo y el despotismo son 2 cosas que me matan. Por eso, y viendo como está la educación privada y on mis padres en la educación pública, me cabrea mucho que califiques a la educación pública española como lo has hecho. El bilingüismo es una necesidad, al igual que la enseñanaza de la informática en los centros e enseñanaza, las generaciones futuras no pueden ser como algunas personas y estudiantes de universidad, analfabetos funcionales. Tus propuestas están estupendamente pero parece que no ves que la educación es cosa de todos no de las reformas del estado.
Bueno voy a dejar de escribir que los apuntes me llaman y es necesidad aprobarlos para descansar este verano.
saludos,
PAL

Olli Carreira dijo...

Hola PAL,

la verdad que sí, en lo básico estamos de acuerdo. Sin embargo creo que la diferencia está (aparte en mi estilo mordaz Dolce Vita, que no Salsa Rosa XD) en la forma de ver el problema. Yo también estoy en contra de los colegios privados (que sólo sirven para resolver el ego de los padres, vaciar su cartera, y promover las diferencias a base de polo Hillfinger como tu dices). Y asimismo, también creo que todas las partes implicadas en el proceso educativo tienen que tomar parte para resolver el problema. Pero la iniciativa debe de surgir del estado y las administraciones, que por desgracia, son quienes en último lugar deciden como anda el patio en materia educativa.

Por cierto, tengo que insistir en mi apreciación de la enseñanza pública en el país. Por mucho que me duela, los pocos centros educativos que conozco donde se imparte una enseñanza decente son privados (lo que no quiere decir que esté a favor de ellos).

Un saludo

Olli

Eugenia Arrés dijo...

Hola chicos,
Con respecto a este tema y para quien pueda estar interesado, os dejo un enlace con información sobre dos tesis doctorales muy interesantes:
http://detraducciones.blogspot.com/2007/06/el-bilingismo-y-la-traduccin-natural.html

Un abrazo.
Eu