miércoles, 23 de mayo de 2007

Cómo ser traductor en el extranjero

Existe un dicho muy conocido en nuestra lengua que dice que “la curiosidad mató al gato”. Si esto fuera realmente así, pobres nosotros, los estudiantes y los traductores, pues se suele decir, tanto de los primeros como de los segundos que somos personas bastante curiosillas. Yo creo que más que curiosidad o interés, lo que nos pasa es que nos puede nuestra hambre y ansías por aprender y por ser cada vez mejores en nuestro trabajo o en nuestros estudios (aunque, en definitiva, esto también es una forma de curiosidad).


Antes de desviarme demasiado del tema de este artículo de hoy, y para así enlazar con el mismo, he de aclarar que como estudiante y como futura traductora, al igual que como cualquiera de los que estáis ahí leyendo esto ahora, a menudo rondan por mi cabeza enormes interrogantes acerca de la titulación y sobre todo de la profesión.

Al ser esta nuestra, una profesión con miras tan internacionales, me he preguntado en más de una ocasión cómo sería estudiar T&I en el extranjero. Por este motivo cada vez que he tenido la oportunidad de preguntar a un estudiante de fuera por la cuestión lo he hecho obteniendo casi siempre la misma respuesta: “no existe una titulación denominada Traducción e Interpretación”, como sí ocurre, por el contrario, con otras como Medicina o Ingeniería mecánica por nombrar algunas.


Bien es cierto que no he preguntado a muchos, dos alemanes y una francesa, pero quizás sus respuestas hayan sido suficientes cómo para abrir mis ojos y comprobar que de Pirineos para arriba T&I nada tiene que ver con lo que es en nuestro país.


No obstante, aunque no se puede decir que exista una titulación equivalente en la que se forme al alumnado exclusivamente para traducir o interpretar, en países como Francia, Alemania o Reino Unido se pueden cursar estudios universitarios relacionados con el aprendizaje de idiomas que, además, permiten el acceso a cursos de postgrado y masters donde sí se puede proporcionar la especialización en T&I.
Estos estudios o “degrees” suelen denominarse “Lenguas Modernas” o “Modern Languages”, al menos en el caso de Reino Unido del que, aunque indirecta, alguna experiencia y conocimiento tengo.


En este último caso, por ejemplo, se hallan las Escuelas de Lenguas Modernas de Oxford o Cambridge, cuyos planes de estudio contemplé maravillada hace un año cuando alguno de los chicos del instituto en el que colaboraba como auxiliar de conversación pedía información a sus profesores, al mismo tiempo que yo, desde mi sitio, los envidiaba por la oportunidad y suerte que iban a tener al poder acceder a semejantes titulaciones.


Dejando a un lado el peculiar sistema de estudio de Oxford o Cambridge, por lo general, estas titulaciones se caracterizan por estar compuestas por 4 cursos en los que el estudiante, a pesar de tener la oportunidad de escoger como mínimo 2 idiomas, se especializa en uno sobre todo (podríamos equipararlo a nuestra Lengua B) del que estudia no sólo la lengua, sino también la cultura, la historia, la geografía etc., de los países de ese habla. En este sentido se asemeja bastante a nuestras filologías. El caso es que, en muchas Universidades como la de Birmingham ofertan además al estudiante cursos o seminarios sobre asuntos muy diversos relacionados con el idioma y otras áreas como los negocios, que permiten en muchas ocasiones ayudar al alumno a comenzar a especializarse en un área determinada que luego concluirá con un estudio superior posterior.


Otra característica significativa que me gustaría destacar, sobre todo en relación con nuestra titulación, es que uno de sus años, normalmente el tercero o el cuarto, es obligatorio hacerlo en un país de la lengua estudiada, ya sea estudiando, ya sea trabajando como Auxiliar de conversación, lo cual, personalmente, me parece una decisión muy acertada que debería comenzar a prodigarse por estos lares.


La diferencia fundamental con nuestra carrera es que no proporciona un conocimiento técnico ni especializado concreto, es decir, la titulación por sí misma no prepara, por lo general, al alumnado para ser profesor o ser traductor por ejemplo, esto se consigue después con un PGCE (algo parecido a nuestro CAP) o un master en traducción e interpretación que suele haber en alguna que otra Universidad; aunque por la experiencia que tengo, la mayoría se decanta la docencia.


Para nada intento resaltar los defectos de nuestra titulación o de nuestro sistema universitario hablando de las maravillas del sistema inglés porque allí para nada es oro todo lo que reluce. Mi única intención con este artículo era mostrar como en Europa, el estudio de las lenguas en el panorama universitario poco tiene que ver con el nuestro y que para ser traductor en países como Reino Unido, uno necesita antes estudiar un “degree” general y después especializarse en su campo mediante un curso de postgrado o incluso, si tiene la suerte comenzando a trabajar en el campo, aunque esto último, no es muy frecuente.


Un saludo, y ¡suerte en los exámenes!


Inmaculada Prieto

3 comentarios:

ECE dijo...

Hola Inmaculada

Muy buen artículo! En el Reino Unido se puede estudiar un ciclo de grado de cuatro años en algunas universidades como Heriot Watt (Edimburgo) aunque lo normal, como bie cuentas, es hacer la carrera más general en Applied Languages o Modern Languages y luego un máster de un año normalmente. El sistema es mucho más práctico que el español y tienen ya en marcha el crédito que incluye el trabajo del estudiantes, por lo que el alumno tiene muchas menos horas de clase que las que tenemos aquí y el profesor hace un seguimiento más continuo de la evolución de los estudiantes. Pero lo mejor es seguramente que el número de alumnos por clase es muy reducido, rarísimo ver una clase con más de 40 alumnos y lo normal es que haya unos 20 o menos.
Muy buen artículo, en serio. Muy interesante.
Saludos

Inma dijo...

Muchas gracias Elisa :D

La verdad es que el año pasado tuve algún contacto, aunque indirecto, con el sistema universitario británico y sobre todo en lo que al estudio de lenguas y su aplicación se refiere, y me pareció muy interesante especialmente por sus diferencias con el español y por lo práctico que es, algo que creo que es esencial teniendo en cuenta sobre todo que hablamos del aprendizaje de lenguas y su uso y muchas veces por aquí se olvidan de eso y otorgan a las titulaciones un carácter más teórico que otra cosa.

Lo que si me ha llamado realmente la atención es que parece ser que en otros países europeos se sigue un sistema parecido: estudias un degree general y luego en uno o dos años consigues la especialidad.

Puede que lo trate en próximos post y puede que también hable de las facilidades que se dan muchas veces a los estudiantes de postgrado no sólo para realizar los estudios, sino también para insertarse en el mercado laboral después. Es algo que me llamó bastante la atención también en Inglaterra el año pasado.

¡Habría tantas cosas que comentar! :)

En fin, un saludo y gracias

Inma

Fernanda Aragona dijo...

¡Hola Inmaculada!
¡Muy interesante tu artículo! Quiero ver si puedo aportar mi granito de arena... Soy Fernanda, Traductora Pública de italiano egresada de la Universidad de Buenos Aires. En Argentina tenemos la carrera de Traductor Público y, como tenemos una ley que regula la profesión y un Colegio de Traductores Públicos, somos fedatarios de nuestras traducciones. Estamos matriculados y, entre otras cosas, tenemos un Tribunal de Conducta.
Nuestra especialización es netamente jurídica. Cursamos gran parte de las materias de derecho junto a los estudiantes de abogacía y además, tenemos nuestras materias propias de idioma y de legislación comparada. El tema es que por cada idioma que uno se matricula debe cursar las materias de dicho idioma. La mayoría tenemos la combinación del idioma nacional a un idioma extranjero. Como nuestra profesión está regulada por ley, si por ejemplo en un documento encuentro una palabra en un idioma en el que no estoy matriculada, aunque esa palabra sea "dog", no la puedo traducir porque sino podría estar sujeta a sanciones ya que no estoy habilitada para traducirla.
En fin. Es muy interesante poder intercambiar experiencias y realidades.
Si te interesa conocer más, podés visitar la página del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires: www.traductores.org.ar
Te envío un cordial saludo desde esta Buenos Aires primaveral!
Fernanda