martes, 17 de abril de 2007

La Traducción Audiovisual

Sin lugar a dudas, es el tipo de traducciones que a todos nos cautiva, pero que, por lo menos en mi caso, me “engañó”. Ahora os explicaré por qué.

Como pasa con las traducciones más especializadas en la Universidade de Vigo, esta asignatura no se cursa hasta 5º, con excepción de algún profesor que le gusta mucho y ya la mete, de alguna manera, en otras asignaturas, como por ejemplo en traducción general. El primer día que vas a clase, estás muy emocionado, es que el mundo de la tele y del cine siempre atrae. Pero cuando te dan una peli para doblar… buf, ya no sabes por donde empezar.

Primero, el profe te explica que hay que ajustar. Ajustar… algunos dicen que no hay que hacerlo… no te enteras. Lo mejor, efectivamente, es ajustar, porque tú conoces la película y las dos lenguas, sabes qué va mejor. Entonces ajustas… ¿Qué es? Pues, esencialmente que se sincronice lo que dice la traducción con el original, es decir, tanto con los movimientos del actor como con el resto de los elementos de la película.

Otra dificultad, el montón de cosas como los AD LIB, AMB que habría que poner, ambientes, ruidos raros que hace el actor de la versión original, ON/OFF, si se ve la cara del que habla, en fin… un lío, ¡es peor que ponerte con una traducción científica! Pero es como todo, cuando le coges el tranquillo… sale solo.

Después, si te ha gustado, que suele ser lo normal, tanto subtitular como doblar, tienes que enterarte de cómo funciona el mundo profesional. Y eso es un infierno. Sabed que la TAV es colectiva: van a modificarla y retocarla todos los que intervienen en el proceso del doblaje, desde el director de sala hasta los actores. Yo dejo que os imaginéis las razones, son lógicas. Y no se cobra mucho, de hecho, en Galicia, el traductor es el que cobra menos de todos los agentes que intervienen en el proceso.

Acabaré con un consejo: no enviéis vuestros currículos a las cadenas de televisión, los que contratan los traductores son los estudios de doblaje.

En fin, lo que he contado en este artículo es muy poco en comparación con lo que se podría contar. Si os gusta este mundo, como siempre digo, informaos bien y hacedlo mejor que nadie, porque es un mundo muy cerrado.

1 comentario:

Eugenia Arrés dijo...

Hola a todos.

Pues como bien dice Vane, la traducción audiovisual es un campo muy complejo que requiere de muchas habilidades técnicas y a veces no resulta tan rentable por muy atractivo que sea.

Me dedico a la traducción para subtitulado, entre otras cosas. Me paso el día reduciendo a la mínima expresión frases para que me quepan en el subtítulo y aún así no pierdan sentido. ¡Y no nos pagan más por esto! A veces resulta un verdadero quebradero de cabeza.

Corroboro además la idea de "colectividad", ya que en mi caso concreto, tras la traducción, se pasa por 2 revisiones, me devuelven la traducción para corregir aquello con lo que esté de acuerdo, se pasa otra revisión ortotipográfica y se comprueba el producto final con el vídeo. Al final, mi traducción pasa por 5 manos distintas (más las del clientes... ¡qué miedo!) así que podemos decir que lo que veis es mío en un tanto por ciento pequeñito, jeje.

Es la eterna guerra: luchar por nuestros derechos. Pero en la industria cinematógrafica está bastante difícil hoy por hoy...