martes, 20 de marzo de 2007

El Síndrome del Bosnio

Los programas de movilidad son recursos escasos, pues suponen una gran inversión de dinero, tiempo y trabajo. Por tanto, deberían ser tratados como tales. En T&I esto es indiscutible, pues en muchos casos son la única vía para muchos estudiantes de marchar al extranjero y perfeccionar el idioma.

Desgraciadamente, en un gran número de ocasiones, las estancias en el extranjero se plantean como vacaciones (pagadas por los fondos públicos o no) por los estudiantes que toman parte en ellas. En algunas ocasiones esto se debe al propio estudiante en sí (aunque si se trata de un programa pagado por sí mismo, allá el. El problema es cuando este se paga con fondos públicos). Sin embargo, en un gran número de ocasiones, esto se debe a lo que servidor llama el Síndrome del Bosnio.

Este Síndrome hace referencia a la tendencia de todos los estudiantes que, al marchar al extranjero, tienden a formar grupos con otros estudiantes de su misma nacionalidad (o que hablen el mismo idioma). El término fue acuñado por el director de International House Málaga, cuando intentaba vender un paquete vacacional (sin éxito) a este que os escribe. La frase que recoge el meollo de la cuestión es la siguiente:

“Olli, cuando te vayas a Londres, a Roma o a París, lo más importante es recordar en todo momento, que si te preguntan, tu eres bosnio. Y si te encuentras a otro bosnio, tú eres de la parte serbocroata. Y si te encuentras con un bosnio serbocroata… pues ya tienes mala suerte tronco”


Anécdotas aparte, lo importante cuando se marcha durante una temporada a otro país, es que se hace con un objetivo que debe ser muy claro. Lo primero (idealmente) es aprender o mejorar la lengua del país del destino, y después todo lo demás.

Nosotros, españolitos de a pie, tenemos dos grandes inconvenientes que nos predisponen a sufrir Síndrome de Bosnio. El primero es esa “vergüenza” de hablar en otro idioma, y de que se rían de nosotros, algo indudablemente muy hispano. Esto causa el segundo, que es agruparse en comunidades de hispanohablantes más o menos cerradas, que en muchos casos no tienen contacto con estudiantes de otras nacionalidades.

Como en todo, el Bosnio se da en mayor y menor grado. Hay quien se ha marchado un año a Alemania y ha vuelto con un alemán aun peor del que tenía al partir de la casilla de salida. Y otros que han renegado de hablar español y han conseguido mejorar (de una vez por todas) la lengua en cuestión.

Con esto no quiero decir que, una vez en el extranjero, reneguemos de patria y lengua, como corsarios de la pérfida Albión. Sin embargo, es importante tener en cuenta que se va a aprender un idioma y una cultura nueva, y no las variedades autonómicas del botellón contadas por sus respectivos representantes. No es una cuestión de opciones, sino ante todo de prioridades.

Recibid un cordial saludo de vuestro hermano en traducciones.

Olli Carreira

7 comentarios:

Patricia dijo...

Completamente de acuerdo contigo. Yo personalmente me quité hace años ese "miedo" a hablar en otro idioma (como es lógico, no puedo ser intérprete si me resulta embarazoso hablar otra lengua), y tengo muy claro que cuando salga fuera a estudiar "renegaré" del castellano, al fin y al cabo ¿qué es un año de toda mi vida sin hablar mi lengua materna?.
Pues sí, procuraré salir a algún país nórdico dónde no conozca su lengua y tenga que hablar en inglés a toda costa.
Y hablando de eso, hago una pequeña pregunta/petición para ver si aquí en Tradublog me lo podeis aclarar: ¿Verdaderamente si salgo pongamos de Erasmus a un país como Dinamarca o Noruega, solo necesito hablar inglés? Quiero decir ¿no es necesario para seguir tanto las clases como la vida diaria conocer algo de danés o noruego en este caso? Es una duda de inexperta que soy. Gracias por adelantado y un saludo traductores ;)

Olli Carreira dijo...

En absoluto. Los países nórdicos tienen uno de los mayores índices de bilingüísmo de Europa. Prácticamente todo el mundo habla un inglés muy bueno, además de que una gran parte de la programación se emite en inglés con subtitulos en sueco/danés/noruego. Personalmente, te recomiendo Suecia. Estuve allí y es un país muy acogedor, además de que tratan muy bien a los Erasmus

Patricia dijo...

Muchas gracias, se intentará pues, a pesar de mi absoluto desconocimiento del sueco :D
Gracias de nuevo.
Un saludo.

Eugenia Arrés dijo...

Hola Olli ;)

A este respecto quiero añadir que a veces uno acaba hablando el idioma, pero no con tanta precisión como esperaba.

En mi caso concreto, durante mi estancia en el Reino Unido, me hice con varios grupos de amigos:

1) Los de nacionalidad no británica: franceses, italianos, alemanes, etc., cuyo inglés no era muy brillante.

2) Los británicos en sí que, por suerte o por desgracia para mí, habían estado de beca en España, tenían novios repartidos por la geografía española y estaban deseando pillarme por banda para cantarme canciones que habían escuchado aquí. Hice grandes amistades pero poco inglés.

3) Los compañeros del trabajo que hablaban una variante tan macarrónica del "scouse" que al final acaba hablando casi como ellos.

A pesar de estas anécdotas, mereció mucho la pena... Guardo grandes amistades y la estancia me ha aportado conocimientos imprescindibles para nuestra profesión.

Un abrazo, chicos.
Eu

Inma dijo...

Vaya deduzco por lo de "scouse", que has estado en Liverpool o en la zona de Merseyside.

El curso pasado estuve por allí, y la verdad es que hablan un inglés muy muy peculiar, bastante incomprensible, pero eso sí muy especial.

Aunque debo admitir que me llegó a gustar y todo, no sé, te hace ver que no todo el inglés es el de la BBC y te ayuda además a desarrollar tu capacidad para entender; ahora casi que puedo entender bastante bien un acento inglés no estándar.

En cuanto a lo de "renegar" de tu idioma, estoy completamente de acuerdo, cuando se va fuera hay que ser una esponja y aprender todo lo que se pueda y más, y para eso, en ocasiones, hay que buscar otra compañia que no sea la de españoles, aunque también tengo que decir que, a veces es bastante complicado conseguirlo, no sólo porque los españoles seamos como los japoneses que, como ellos, estamos en todos lados, sino sobre todo porque en alguna que otra ocasión tu mismo buscas el encontrar a alguien con el que poder tener una conversación en la lengua de Cervantes, y otras porque no es tan fácil introducirse en su cultura y hacer demasiadas amistadescon ingleses de verdad.

Inma

Eugenia Arrés dijo...

¡Hola Inma!
Pues sí, estuve en L´pool, en la John Moore´s. ¿Tú también?

Besos,
Eu

Inma dijo...

No me hubiera gustado mucho pero no. Estuve con una beca de auxiliar de conversación del ministerio en una localidad a 15 minutos de Liverpool y la verdad es que el acento era prácticamente el mismo, así que también lo "sufrí" en mis propias carnes :P. De todas formas, conocí a bastante gente de Liverpool y algunos, como tú dices, hablaban un español tan perfecto que incluso era mejor que el mío :P.

Un saludo,

Inma