¿Qué es? Es lo que me pasó por la cabeza cuando me hablaron por primera vez de ese tipo de traducción. Eso fue el año pasado. Unos compañeros de clase estaban hablando de cómo haríamos para convalidar las asignaturas para conseguir el título de traductor jurado. Me quedé con la boca abierta, y como había tenido una mala experiencia con una traducción que contenía términos jurídicos, me negué rotundamente a cursar cualquiera asignatura que contuviese la palabra “jurídico/a”. Hasta que le eché una ojeada al horario de quinto (o sea este año) y vi que “Tradución de textos xurídicos e administartivos” era troncal… No dormí en todo el verano…
Pero lo cierto es que ahora estoy muy agradecida de que sea obligatoria. Pues, me doy cuenta de que no es tan difícil como pensaba que sería. Es cierto que hay que conocer los sistemas jurídicos de varios países, pero no es el fin del mundo. ¿Acaso no es necesario saber de todo para ser traductor? Además es una traducción de la que viven muchos profesionales, pues la traducción de patentes, de títulos académicos, entre otros, es muy demandada.
Ante todo, ¿de qué va la traducción jurada? Si no me equivoco, y si lo hago, corregidme, se trata de una traducción sellada y oficial. Por lo tanto tiene que estar “perfecta”, ahí no vale eso de “bueno, lo entenderán así” (¿quién nunca pensó algo así?J), pues tiene que ser exacta fidedigna al original.
Para ser traductor jurado en España, se necesita cursar un número de créditos determinados de traducción económica, jurídica y administrativa, así como 9 créditos de interpretación consecutiva y otros 9 de simultánea. Don’t worry!!! ¡No es obligatorio luego ser intérprete jurado! Cada uno pide el título que quiere, si quiere ser solamente intérprete jurado, traductor jurado o los dos. Hay universidades (como es el caso de la Uvigo) donde las asignaturas y los créditos necesarios para ser traductor jurado son obligatorios, así que al acabar la carrera sólo tenemos que ir a “reclamarlo”. De todos modos las demás universidades deben de informar sobre este tema, y siempre hay posibilidad de cursar los créditos necesarios de alguna manera. Eso depende de las universidades. Así que informaos bien.
Sólo se puede conseguir el título de traductor jurado en la combinación de lenguas cursadas en la carrera. Este año sale, por primera vez y después de llevar 10 años aprobado, el examen para ser traductor jurado de español-gallego. Hay que estudiar por propia cuenta, pero vale la pena. En Catalunya ya llevan años haciendo exámenes de este tipo para el catalán. Desconozco la situación de Euskadi.
Una vez obtenido el título de traductor jurado, podremos, obviamente, hacer traducciones juradas. Pues haremos parte del grupo de profesionales que “pueden dar fe de algo” (sí, sí, como el Luisma en Aída). Hay que hacer un sello para estampar en todas las páginas de la traducción jurada, siempre debidamente acompañado de nuestra firma y en papel de Estado (0,03 €/papel). Estos papeles están numerados por lo que SIEMPRE hay que vigilar que los números vayan seguidos y en orden.
El precio de las traducciones juradas varía, como acontece con todas las traducciones, como ya he comentado en mi primer artículo. Os aconsejo cobrar los precios establecidos, nunca menos por ser novatos (siento repetirme, pero es muy importante). En Galicia cobran un mínimo de 25 euros (alrededor de 300 palabras), después se cobra 0,09 €/palabra. Eso varía, por supuesto, como ya he mencionado anteriormente.
La traducción jurada me parece una profesión muy interesante y mejor remunerada que las otras. También es cierto que tiene que ser mucho más meticulosa. Ahora os toca elegir a vosotros.
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miércoles, 28 de marzo de 2007
Traducción jurada
martes, 27 de febrero de 2007
¿Hay vida después de la carrera?
Algunas cosas que deberían saber los estudiantes de Traducción e Interpretación
Por Ana Vanessa Conde González
Por Ana Vanessa Conde González
Sí, hay vida después de la carrera. Empecé mi carrera en el año 2002 y llevo casi cinco años en la facultad de Filología y Traducción de la Universidad de Vigo, pues ya estoy en el quinto y último curso (en Vigo son cinco años sin el proyecto). Cuando entré en la carrera, lo que menos me importaba era saber cómo funcionaba el mundo laboral después de acabar, aunque no niego que me preocupaba, porque lo primero que quería era aprobar las asignaturas que tenía. Pero ya empiezan los profesores a hablar del trabajo y empiezo a interesarme un poco más. Sin embargo, no fue hasta 4º, o sea, el año pasado, cuando algunos profesores (almas bondadosas) nos hablaron en serio y con detalle sobre el mundo laboral. Quiero que este artículo sea práctico, que despeja dudas sobre la selva que está ahí fuera esperándonos, por eso que no os asuste su extensión. Dicho esto, ahí van algunas cosas que todos deberíamos saber al acabar la carrera.
Primero, cuando os digan que no hay mucho trabajo, jamás os sintáis derrotados, porque en este mundo como acontece en todos los trabajos, el que lucha y trabaja bien tarde o temprano será recompensado. Pero luchar no significa, y esto es muy importante, echar los precios por los suelos. Hay tarifas establecidas, no de forma oficial, pero ahí están. No podemos cobrar mucho menos porque «es que acabo de comenzar y no puedo cobrar tanto como los profesionales», olvidaos de eso. El que cobre menos tendrá que trabajar el triple para poder sobrevivir y no sólo se fastidiará él, sino que tendremos que pagar todos puesto que hundirá los precios. Os aconsejo que no lo hagáis, los profesionales que se dedican a la traducción y a la interpretación no lo ven con buen ojo y tendréis algún que otro enemigo. No es broma. Como anécdota, contaré que a unas compañeras de clase les pagaban 0,03€/palabra (francés-español) CON recargo por urgencia, cuando la tarifa normal es 0,06€/palabra SIN recargo.
Otra duda que tenemos los estudiantes es el asunto de las facturas. Hay miles de modelos pululando por la red, es cuestión de coger alguno y hacerlo suyo. Podéis hacer vuestras facturas en word, en excel, en pdf, con dibujos, sin ellos, con colores… hay tantas modelos como personas que se dedican a la traducción. Si trabajáis con empresas extranjeras (que sucederá), podéis tener un modelo para cada idioma con el que trabajáis. Es muy personal, pero estos son los datos que tienen que aparecer SIEMPRE:
- Del traductor: nombre y apellidos completos o nombre de la empresa de traducción si la creáis o trabajáis en una, dirección, teléfono(s), NIF/CIF (empresa). Es fácil distinguir el CIF del NIF, en el CIF, la letra aparece delante de los números (no confundir, sin embargo, con el nº de los permisos de residencia, que también comienzan por una letra).
- Del que encarga la traducción: nombre y apellidos o nombre de la empresa, dirección, teléfono(s), NIF/CIF.
- Es obligatorio indicar la fecha y el número de la factura. El número de la factura lo ponéis vosotros, para eso, es bueno emplear un sistema con la fecha, por ejemplo: Factura Nº 02012007 (02—nº de la traducción realizada en el año, 01—mes del año, 2007—año de trabajo). Esto sólo es un ejemplo, cada uno tiene que hacer su numeración porque le servirá para encontrar las facturas.
- Un cuadro con todos los detalles del trabajo: nombre del encargo (casi siempre viene cuando os mandan la traducción), número de palabras, páginas, líneas o cartelle (Italia) de la traducción, cuánto cobráis por cada unidad anteriormente citada y el subtotal.
- Debajo del cuadro deberéis poner el IVA y el IRPF y el total del precio después de sumarle el IVA y restarle el IRPF. El IVA siempre es el 16% excepto en las traducciones literarias, que no se cobra. El IRPF es el 7% durante los dos primeros años de trabajo, luego es el 15%. Cuando hagáis una traducción para el extranjero no hay que poner ni uno ni el otro. Pues es dinero para Hacienda, y en el extranjero, no vale de nada. Eso sí, si realizáis más del 30% de vuestro trabajo para el extranjero, Hacienda os va a cobrar algo igual (no va a salir perdiendo, claro), pero eso ya son cuestiones complicadas que es mejor dejar a una gestoría.
- Debajo del total debéis facilitar vuestra cuenta del banco o de las cajas para que os ingresen el dinero. Respecto a esto, os recomiendo hacer una cuenta paypal (o por el estilo) porque las empresas extranjeras cada vez pagan más mediante estos bancos electrónicos, pues no tienen que pagar los gastos de las transferencias que resultan ser bastante cuantiosos. La cuenta es gratuita y no necesitáis introducir el número de cuenta si no queréis, el dinero queda en ese banco para comprar en la red (por ejemplo ebay) o después podéis transferirlo a una cuenta (esta vez sí necesitáis introducir el número). Además de fiable, es super rápido, más o menos tres días después de hacer la transferencia ya tenéis el dinero a vuestra disposición, cosa que no ocurre con las transferencias bancarias de siempre.
- Finalmente, debajo de todo, indicad siempre (esto es un consejo) el plazo que tienen para pagaros. Normalmente son entre 60 y 90 días, eso tendréis que acordarlo con el que os encarga el trabajo. Es importante tener algún texto escrito (mail, fax) en el que se refleje que llegasteis a un acuerdo respecto al plazo, porque muchas veces vais a tener que reclamar que se os pague. Es el gran problema de esta profesión, la gente tarda mucho en pagar y en el mes de enero, por ejemplo, recibiréis el dinero de las traducciones realizadas en noviembre-diciembre.
En esta web encontraréis un modelo de factura:
http://www.rlozano.com/consulta/12/12.html
No entraré en los detalles de las declaraciones de renta, etc. Eso es preferible dejarlo a una gestoría, que cobra por meses y hace el trabajo “sucio”. Pero tenéis que saber que muy pocos traductores trabajan para empresas en plantilla, lo que significa que la mayoría es y seremos autónomos. Para darse de alta es preciso ir a Hacienda, rellenar el modelo 036 (si no me equivoco) y en el mismo día, o al siguiente, darse de alta en la Seguridad Social que os cobrarán 180€ durante los dos primeros años si sois menores de 30. A su vez, las agencias de traductores suelen contratar muchos traductores e intérpretes autónomos.
Respecto a la profesión de Intérprete, no os dejéis llevar por películas como La Intérprete, las cabinas nunca serán tan ideales. Las interpretaciones se cobran por jornadas o medias jornadas. Las tarifas también están recomendadas. En las traducciones simultáneas suelen estar dos personas por cabina para turnarse, pues interpretar varias horas seguidas cansa mucho. Las facturas son idénticas que las de traducción, sólo hay que cambiar el nombre del trabajo y las unidades de trabajo. La pega de ejercer como intérprete es el hermetismo, pues las empresas suelen trabajar con los intérpretes que conocen, ya que, como todos sabemos a estas alturas, la gente no suele fiarse mucho de los traductores y menos si son noveles.
Es aconsejable ser socio de una asociación de traductores e intérpretes, porque os irán informando de ofertas de trabajo, incluso os podrán pasar algún trabajo que algún socio no consiga realizar (no es una práctica común). Normalmente hay que pagar una cuota de socio anual. Esta es una lista de algunas asociaciones españolas, todas tienen una página web para más información:
- La ACETT, Sección Autónoma de Traductores de Libros de la Asociación Colegial de Escritores de España http://www.acett.org.
La ACT, Agrupación de Centros especializados en Traducción http://www.act.es.La AICE, Asociación de Intérpretes de Conferencia de España www.aice-interpretes.com.La AIETI, Asociación Ibérica de Estudios de Traducción e Interpretación www.aieti.net.La APETI, Asociación Profesional Española de Traductores e Intérpretes www.apeti.org.es.La ASETRAD, Asociación Española de Traductores e Intérpretes www.asetrad.org.La ATG, Asociación de Traductores Galegos http://webs.uvigo.es/webatg/.
La AGPTI, Asociación Galega de Profesionais da Tradución e da Interpretación www.agpti.org.
La EIZIE, Euskal Itzultzaile, Zuzentzaile eta Interpreteen Elkartea, Asociación de Traductores, Correctores e Intérpretes de Lengua Vasca www.eizie.org.
Evidentemente, también existen asociaciones a nivel internacional de todas las lenguas con las que trabajamos.
Para buscar trabajo en este mundo, lo mejor es enviar currículos a las agencias de traducción de vuestra zona o a las que encontréis por Internet, sin dejaros estafar por tarifas extraordinariamente bajas. Otra posibilidad, y da resultado, es ir a la página web de Infojobs (http://www.infojobs.net), crear un currículum e introducir en “búsqueda” la palabra “traductor”. Después os apuntáis a la(s) oferta(s) que más os convenga(n).
Voy a mencionar también, puesto que muchos tienen pensado (yo entre ellos) dar clases de idiomas, la posibilidad de formarnos como profesores. Lo mejor es hacer el CAP. De momento son 6 meses (4 de teoría+2 de prácticas en un instituto), pero lo quieren pasar a curso de postgrado, lo que supondría prolongarlo hasta los 2 años de duración. Os recomiendo el CAP porque lo suelen pedir para dar clases, independientemente de si queréis presentaros a las oposiciones, pero también pueden pedir ser nativo.
Hay vida después de la carrera, pero como acontece con todos los trabajos, sobre todo con los trabajos relacionados con las carreras de humanidades, es difícil abrirse paso en el mundo laboral, más en este caso porque las empresas suelen trabajar con los traductores o las agencias que conocen. Os recomiendo que os informéis cuanto antes y lo mejor posible sobre el futuro que os espera si os queréis dedicar a este oficio.
Que la suerte os acompañe, jóvenes traductores e intérpretes.
Hay vida después de la carrera, pero como acontece con todos los trabajos, sobre todo con los trabajos relacionados con las carreras de humanidades, es difícil abrirse paso en el mundo laboral, más en este caso porque las empresas suelen trabajar con los traductores o las agencias que conocen. Os recomiendo que os informéis cuanto antes y lo mejor posible sobre el futuro que os espera si os queréis dedicar a este oficio.
Que la suerte os acompañe, jóvenes traductores e intérpretes.
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